miércoles, 29 de septiembre de 2010

La autoperfección es simple masturbación.

Como bien decía Jean Paul Sartre: Como la mayoría de los soñadores, confundí el desencanto con la verdad. Y preocupada estoy.

Suena: John Frusciante - How deep is your love (live at Fuji Rock Festival).

Nadie me da el coñazo como tú.

Te echo de menos. Echo de menos esa plaza en la que siempre me
recogías. Echo de menos cocinar juntas. Tu sonrisa que todo lo abarca
y llena. Que alguien me toque la guitarra. Echo de menos que me pidas
que te de mimos. Ir a tu casa un jueves y no salir de ella hasta el
domingo. Echo de menos no dormir contigo. Reírme contigo horas.
Nuestras conversaciones, en las que nunca te asustabas contase lo que
te contase. Tus manos finas y alargadas, que son mis manos. Echo de
menos a esa persona que me recuerda que soy un desastre, y que siempre
esta para salvarme. Quedarnos en el coche escuchando rosana. Tu manera
de tocarte el pelo. Volver a morinos de la risa. Esa penínusla sin
bandera donde me siento libre. Echo de menos el que me digas que somos
el día y la noche, pero nos complementamos a la perfección. Poder
estar las tres. Echo de menos tener a alguien tan perfecto como tú
aquí. Alguien que me lea, y alguien a quien leer. Echo de menos
perdernos en el coche, e ir de un lado para otro siempre juntas. Tu
forma de peinarte el flequillo, que al final, siempre acabas
despeinando. Que te hagas un hueco en mi hombro y te apoyes sobre él,
con esa delicadeza que te caracteriza. Echo de menos tu regañinas
cargadas de amor. Echo de menos, simplemente matar horas y horas
contandonos batallas vividas y por vivir. Alguien que siempre tiene
sus apuntes preparados para darmelos para volver a salvarme. Esa manta
que protege cuando el invierno llega. Tu forma de quejarte cuando se
te quedaban los pies fríos. Nuestra forma de entrelazar los brazos
cuando andabamos juntas. Tu forma de enfadarte con el mundo, porque es
un lugar demasiado pequeño para alguien tan grande como tú.  Echo de
menos cuando te leía los textos encontrados. Tu mierda de acento francés
que me pone de los jodidos nervios.Discutir todos los fines
de semana para ver que ibamos hacer, y nunca ponernos de acuerdo.
Recorrerme madrid contigo. Que seas mi día a día. Aparcar el coche,
 y no ver el tuyo en la fila. Echo de menos el
poder achucharnos cuando lo necesitabamos. Tu mirada en dosis. Tu
manera enérgica de empezar cada mañana, incompatible con mi parsimonia
de primera hora. Tu forma de taparte los ojos cuando viene una escena que
no quieres ver de la película. Echo de menos ese aluien que siempre acaba haciéndome
comer fuera. La carcajada que siempre sueltas cuando empiezo a
hablarte. Ecuchar carlos chaouen las tres bebiéndonos la noche. Echo
de menos ese alguien que siempre logra tranquilizarme. Alguien que me
robe los cigarros. Alguien con quien todo parece más liviano. Alguien
con quien puedo compartir todo. Alguien que me susurre que me quiere.
Te echo de menos, y sobre todo, te quiero.

Suena: Edit Piaf - La vie en rose.

Sri Lanka.

“Gracias mundo por ser mundo, y nada más que mundo”. Por haberme dado el mío. Por haberme dejado mirar desde los ojos de aquel. Por tu melosidad y dureza. Por haberme inundado de un amor ciertamente inesperado. Mi corazón aún se expande ante la inmensidad de la nada, donde respiras todo. Un todo compuesto por las ínfimas partes de la infancia. De las palpitaciones que alimentan al mundo. Pero hay un todo trucado para ellos. No creo en el destino, pero donde hay una ausencia de oportunidades, hay un futuro escrito. Hasta a los héroes no se les permite vivir. Y ellos son los míos. Como si hubiese sido hoy, ayer o se me hubiesen adelantado imágenes. No hay linealidad del tiempo. Será un anexo de mí cuanto perdure mi memoria. Aquello que me permite aún ser humana, y burlar los vicios de la muerte precaria. Creo en la grandiosidad de la experiencia y de ahí mi verdadera incapacidad para esgrimir con palabras lo que he vivido. Lo que ha ido creciendo dentro de mí, y finalmente ha vivido el día a día conmigo. Entre lo conciliador y lo corrosivo nada la creencia del cambio. Pero va más allá. He sido parte de una sonrisa tras otras, tras otra. Las he visto hacerse con la misma rapidez con la que se deshacían. El mundo real no les cede demasiados segundos para la ensoñación. Pero creo que he luchado por convertirles en niños con infancia. Dejarles saborear aquello que se les priva. La inocencia que tan sólo reside en el niño. La pesadumbre de una vida injusta a muchos les hace parecer almas cadavéricas. Pero en otros sólo encuentras kilos de realismo y sencillez, permitiendoles ser felices, sin añoranzas ni peticiones. Sólo he sido capaz de llevar lo que a mi me han podido dar mis progenitores. Cuando llegue el regreso, al mundo de los espíritus y a la casa de los fantasmas, podré ya cerrar los ojos al menos viendo visto algo bello. Moriré más bella con el recuerdo de unas manos ásperas y huesudas en las mías. De una mirada casi desdibujada que oscila entre la perdición y la salvación. De una sonrisa sin casi dientes pero que me contagio demasiadas a mi. De un susurro. Una caricia. Un gesto de bienvenida, con un consiguiente beso de despedida. Donde siempre tendre la imagen de aquel país y de aquella gente. Gracias Mamá y Papá, sin vosotros no habría habido nada. Gracias Sri Lanka.

Suena: Soja - True Love

lunes, 27 de septiembre de 2010

Es estupendo ser vulgar.

                                 "Estés, estés donde estés, ven aquí. Te besaré como a James Dean."


                                           -Vendo a precio de latón, mi cuerpo y mi corazón.

Suena: Sidonie - Sylvia

Las palabras igual que guantes grises.

"No digas que son pocas la palabras,
esos guantes que visten
los infinitos dedos del silencio,
esas mismas manos cargadas de sentido
merced a su gamuza tan sonora
que hasta la soledad se vuelve humana
y salen desde el fondo de la tierra
las sílabas heridas o pequeños gusanos
que balibucen raíces y misterios
no digas que son poco las palabras
porque no desintegran los refugios
del hambre o de la injusticia. ¿Es poco el sol,
y tampoco derrota la amargura?
¿Con qué manejarían nuestras manos
la fuerza nuclear que es nuestra vida
a no ser con guante que pronuncia?
¿Con qué si no con su manopla hablada
iban a usar el bisturí del miedo
para cortar el cáncer de la muda
indiferencia que nos hace bloques
solitarios, ajenos, inauditos?
Las teje densa urdimbre solidaria,
un hilo humano las hilvana y cose
y en su hueco sonoro, soy fraterno.

1979, Leopoldo de Luis.

Suena: Missy Higgins - Ten days

El libro de los abrazos.

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres.
Que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadie la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando la escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialécticos.
Que no profesan religiones, sino superticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son sere humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Suena: Canteca de Macao - Los hijos del hambre

Dos cuerpos de alifler, que se pinchan sin frenos.

                                                    "No temas a la felicidad. No existe"

Suena: Bob Dylan - I want you.