"Nos comportamos mandados por el inconsciente, no somos conscientes. El amor es el primer instinto de un organismo para fusionarse con otro para sobrevivir, porque solo no se puede. Cuando uno es bebé genera dos cosas absolutamente esenciales para el amor de mayor: La seguridad y la cantidad de compromiso que asumes. Lo que es una pena es que la gente de la calle no se entere..." Son las palabras que dedica Punset al amor, desde un punto de vista más aséptico y lógicamente científico. Lo que me hace gracia, o al menos me despierta curiosidad, es ese pequeño guiño que este maestro le dedica a la gente de la calle. Quizás tanta narrativa explícativa tiene como trasfondo que alguien se de cuenta de cierto mensaje. Así que siguiendo la línea de un grande, no quiero empequeñecerme, y brindemos todos por los mensajes implicitos en ciertos comentarios, y brindemos con más fuerza respecto a los comentarios que se dicen en frío y que demuestran el índole de cada persona, dejando al otro caliente. Si calibramos lo que es compromiso, no es más que la palabra dada, una obligación contraída. Pero lo que nadie cuenta al definir y trazar los términos y límites, es que al igual que se contrae, se puede desjuntar con la misma facilidad. Por tanto la capacidad de asumir más o menos compromiso, me parece que es entrar a valorar algo demasiado delicado desde un punto de vista cuantitativo, en vez de cualitativo, que es lo que debería supeditar. No sirve de nada algo que con el paso de cierto tiempo y muestras no se pueda mantener, aunque en su inicio viniese en cantidades industriales. Por otro lado el término seguridad que utiliza Punset lo veo, en el contexto de sus palabras, más bien como una referencia a la seguridad que brinda una confianza. Según Laurence Cornu "la confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne al futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo". Francamente pensar que mi futuro puede pender según tanto científico e investigación de la dependecia que creo hacia los actos de cierta persona me parece ciertamente medroso y temible. Entonces puestos hablar de factores y hechos que dan miedo, afirmo que hay ciertos estudios de ciertas ciencias que me lo dan. Si seguimos los dicho por estos dos pensadores, el colchón que amortice la caída de la independencia a la dependecia, de la falta de compromiso al comproismo, de la seguridad de uno mismo a la busqueda de esto en el otro, debe al menos ser de lo más coherente, fiable y fuerte. Lo que pasa es que estos dos teóricos no se han dado cuenta que en la trastienda de la realidad los colchones con lo que uno se encuentran no son así. No calibran los comentarios y de ahí su falta de coherencia por empujar al otro a la resignación. Afirman hechos que para algunos son repugnantemente poco fiable y tranquilizadores. Después de tres años estudiando algo que sí que considero la mejor de las ciencias, me he tragado demasiadas veces que el periodista siempre ha de tener cuidado porque no hay material más sensible que la palabra, y alomejor me he acostumbrado a digerirla de forma demasiado severa. Pero aún así, y siguiendo la línea de Punset, en el envio de ciertas aportaciones se debería tener más cuidado con lo que se afirma con cierta serendidad y picardía.
Suena: Fito y fitipaldis - para toda la vida "ibas buscando basura, en un terreno barrido"
miércoles, 11 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
Confidencias de Guelbenzu
P: ¿Por qué cree usted que los enamorados se prometen esa fidelidad, que posiblemente, saben que no van a cumplir?
R: "Por rutina, porque no lo piensan, porque no calibran a lo que verdaderamente se comprometen."
P: ¿Cree usted que hay en el amor verdadero algo de muerte, en el buen sentido de la palabra, pero muerte de una considerable facción de nuestro pegajoso ego?
R: "Claro que sí, pero no de muerte sino de desprendimiento de una parte del ego, o quizás de utilizar el ego para entender el otro.
P: No me gusta pensarlo, pero al ponerme ante la palabra "fidelidad" me sube un tufillo a copia exacta, pero que desdice un poco del amor y le hace respingos a la libertad, ¿O no?
R: "Reniego de la fidelidad, es una virtud perruna. La lealtad en cambio es un valor entre iguales que se respetan y se quieren, aunque produzca enfrentamientos precisamente a causa de su propia verdad."
Guelbenzu, aquel hombre madrileño que nació en 1944. Casado, con hijos, y con dos carreras. Con un montón de premios que demuestran su grandiosidad no sólo como escritor si no como pensador. Aquel que renunció a mucho por escribir. Escribir tanto a la muerte como al amor. A la ficción como a la realidad. Aquel hombre que trabaja para vivir, y no vive para trabajar. Guelbenzu para mí un dios resucitado tras ver semejantes respuestas, a las que no quito ni un ápice de razón.
El amor, va de lealtad: legalidad, verdad y realidad. Va de saber comprometerse a algo que sabes verdaderamente como aferrarte a ello, sin intentar abarcar de más o de menos. De entender a quien tienes delante; de lo que le compone, y también lo que le descompone. Que sólo la verdad, y su propia verdad, la de dos que se quieren, puede ser el mayor punto de destrucción así como lo más grande que puedan a llegar a tener.
Suena: It´s Blitz - Hysteric (Acoustic Versión) "You suddenly complete me"
R: "Por rutina, porque no lo piensan, porque no calibran a lo que verdaderamente se comprometen."
P: ¿Cree usted que hay en el amor verdadero algo de muerte, en el buen sentido de la palabra, pero muerte de una considerable facción de nuestro pegajoso ego?
R: "Claro que sí, pero no de muerte sino de desprendimiento de una parte del ego, o quizás de utilizar el ego para entender el otro.
P: No me gusta pensarlo, pero al ponerme ante la palabra "fidelidad" me sube un tufillo a copia exacta, pero que desdice un poco del amor y le hace respingos a la libertad, ¿O no?
R: "Reniego de la fidelidad, es una virtud perruna. La lealtad en cambio es un valor entre iguales que se respetan y se quieren, aunque produzca enfrentamientos precisamente a causa de su propia verdad."
Guelbenzu, aquel hombre madrileño que nació en 1944. Casado, con hijos, y con dos carreras. Con un montón de premios que demuestran su grandiosidad no sólo como escritor si no como pensador. Aquel que renunció a mucho por escribir. Escribir tanto a la muerte como al amor. A la ficción como a la realidad. Aquel hombre que trabaja para vivir, y no vive para trabajar. Guelbenzu para mí un dios resucitado tras ver semejantes respuestas, a las que no quito ni un ápice de razón.
El amor, va de lealtad: legalidad, verdad y realidad. Va de saber comprometerse a algo que sabes verdaderamente como aferrarte a ello, sin intentar abarcar de más o de menos. De entender a quien tienes delante; de lo que le compone, y también lo que le descompone. Que sólo la verdad, y su propia verdad, la de dos que se quieren, puede ser el mayor punto de destrucción así como lo más grande que puedan a llegar a tener.
Suena: It´s Blitz - Hysteric (Acoustic Versión) "You suddenly complete me"
Las lolitas de Dragó
Ps: Y para mayor escarnio, dejarme recordaros, que entre todos nosotros, pagamos por que este hombre tenga un espacio en un canal público de la televisión española. Con gente así, más razón aún para nunca encender aquel aparato cancerígeno.
Suena: She belong to me - Bob Dylan
lunes, 2 de mayo de 2011
Revoluciones de amor desde la cama
El otro día iba en el coche de una amiga e ibamos con la radio puesta. La 102.7, comúnmente conocida como Kiss FM; el único punto intermedio que hemos encontrado entre su gusto musical y el mío. El caso que entre canción y canción salió en la sección del "Kiss (Quid) de la cuestión" la pregunta: ¿En una relación, que ha sido lo más importante que has cedido?". Tras una larga lectura de emails bastante superfluos y poco sustanciosos una mujer afirmaba haberle cedido a su pareja su lado de la cama, y para variar los locutores de radio (especie que extinguiría) no le dieron ninguna importancia a este correo...La cama es aquel sitio donde realmente descubres el índole de cada persona. Aquel lugar, que si pudiese hablar; historias de amor, lujuria y miedo; pasión y odio quedarían escritas por las paredes de las habitaciones. Aquel sitio que es como el rincón de la infancia, donde puedes jugar a ser quien quieres, y soñar sin pecar, que justo para eso está. Aquel rincón que ha quedado ensuciado día tras días recogiendo sudor, lágrimas o barro. Lo ha aguantado todo, por tí, porque era tú sitio. Un hueco de tranquilidad y sosiego que siempre sabes donde está. Un sitio donde puedes empezar una revolución y conquistar el mundo. Un lugar que se ha compartido con mucha gente desconocida y otras conocida y que te ha permitido convertir esas mismas personas desconocidos en conocidos, y viceversa. Revelando a las personas a medida que su ropa se va perdiendo por las sábanas. Es de los pocos sitios que es capaz de albergar la esencia de con quien compartes, como su olor o su calor. Un lugar que sabes que siempre puedes ser tú mismo y desenvolverte como te plazca, que no habrá criterios ni jueces debajo de tu calienta manta. Un refugio, donde el tiempo y el lugar, todo, queda anulado. Asique con menos tono jocoso y burlón, afirmo que ceder el lado de la cama donde uno accede al mundó onírico para luego despertar sumergido en la realidad, es sin duda un gran gesto de amor. Viva la cama y las revoluciones de amor que surgen de ella.
Ps: Echo de menos tu cama y aún más a tí.
Suena: Adele - Crazy for you
Ps: Echo de menos tu cama y aún más a tí.
Suena: Adele - Crazy for you
domingo, 1 de mayo de 2011
Elefantes rencorosos
Escucho la nueva canción de la grandísima Rachel Yamagata y pienso; imagínate por un segundo ser un elefante. Un ser enorme, de grandes orejas. Un animal respetado y tranquilo, que siempre viaja en grupo con una organización matriarcal. Un paquidermo de avanzadas facultades de socialización y de grandes capacidades cerebrales. Un ser vivo que es capaz de saber la ubicación exacta de sus pares. Exacta. Este mal o bien se debe a su olfato y a su capacidad de memorización. A través de su potente sentido del olfato, el elefante buscará a cada uno de sus compañeros y utilizando su prodigiosa memoria, realizará lo que es conocido como un mapa mental que le brindará una noción exacta de su ubicación y de la distancia que los separa. Un animal destinado a siempre recordar. A no poder desligarse. Un ser unido de por vida a ciertos acontecimientos, anclandolo a un pasado. Un ser que por su capacidad memorística, olfato y espeluznante memoria realmente nunca llega a obviar ni olvidar. Oscilo entre la envidia y la aflicción, pero creo que esta vez no daré la razón a la madre naturaleza y me decantaré por esta última. Poder olvidar es un jodido bálsamo. Un jodido bálsamo necesario para no reivinidicar día tras día algo que pudo ser troncal en un momento, pero que puestos a ser certeros con la cruda realidad, no era procedente de ningún otro lado más que de la ilusoria manía que tenemos de creer en lo que queremos creer, y no en lo que realmente hay. Cuando te encuentras de bruces con los hechos factibles, es necesario de una capacidad de olvido para poder desquebrajar aquello que se construyo como precepto de realidad y que no era. Si no pudiesemos olvidar, no podriamos avanzar. Sin avance posible, no habría espacio para el perdón. Y si el perdón no llegase, no habría cura para la más corrosiva de las enfermedades: El sentimiento arraigado y tenaz del rencor.
Suena: Rachel Yamagata - Elephants
Suena: Rachel Yamagata - Elephants
lunes, 25 de abril de 2011
Sean rejodidamente felices
La doctrina filosófica del hedonísmo (hedoné, placer en latín) estaba basada en la completa busqueda del placer, como fin último y único. En esta búsqueda del placer, habría una supresión absoluta del dolor como objetivo o razón de vida. No solo veneraban el placer en sus máximas consecuencias, si no que creían que nuestra vida debía estar dedicada completamente a su eterna búsqueda. Dentro de la Antigua Grecia, existieron dos escuelas de lo más curiosas que apoyaron estos creedenciales suculentos: La cirenaica y la epicureana. La primera afirmaba que los deseos personales se deben satisfacer de inmediato, sin tener en cuenta nada más que el placer de uno mismo. Epicuro por otro lado explicó que la felicidad proviene del placer. Pero no de cualquier placer, si no del placer continuo, eterno, el que excita los cinco seguidos de forma perpetua. Un placer exento de dolor, de cualquier aflicción. Afirmó que no había ningún placer que pudiese ser considerado maligno, pero si los medios para encontrarlo. Y una vez logrado este placer, en su búsqueda, aplicación y medición exacta, la felicidad acompañaría nuestra vidas.
Pero las teorías, teorías son. Y la práctica frente a esta no es más que otro gran dualismo. Lo instantáneo corrompe. Radica de nuestras últimas sensaciones que son la efervesencia de lo pasionalmente novedoso, de lo desconocido, casi me atrevería a decir de lo anecdótico. Mariposea, flota y jugetea, pero nunca se posa. No se entrega, cede y queda y entonces es cuando uno se da cuenta, de que Epicuro puede que tuviera razón, y que los placeres momentaneos dejan más vacío que sensaciones palpables. Dejan historias que al aferrarse a ellas, luego uno tambalea por su falta de consistencia. Dejan fogosidades que se extinguen con un soplido. Dejan maniqueísmos que combaten entre la luz y la tiniebla; la falta de racionalidad por la posesión de un ente superior a toda racionalidad humana a quien culpar por ciertos vicios y males. Dejan añicos de algo cuya reconstrución es mucho más compleja por la falta de calma en la deriva de una divulgación que supo a un emebelco muy seductor. Dejan mucha mierda que cuesta barrer. Es cierto. Pero hay veces que uno simplemente tiene que buscar o entregarse a uno mismo, al ajeno, y descubrir(se). Así como lo hizo Henri Lartigue, que captó en un mundo flotante un uno de mayo de 1931 a Golo y Simone volando por el jardín. Por encima del crugido de lo que cae cuando llega el cálido otoño. La hojaresca de dos que se quiseron, que se conocieron, que se besaron, y que exploraron. De dos que se abrieron, tuvieron, amaron y cuidaro. Y que giraron, giraron y siguieron girando sobre sí mismos hasta encontrarse entre ellos y nunca volver atrás. En un eterno amor. En un eterno placer. En una eterna magia. ¿Necesidad de una perpetua duración? Que coño más dará. Intentar ser feliz es jodido, lograrlo es ya rejodido, y que perdure, bueno, pues eso ya lo irá contando el tiempo.
Suena: Adele - One and Only "I dare you to let me be your one and only"
Pero las teorías, teorías son. Y la práctica frente a esta no es más que otro gran dualismo. Lo instantáneo corrompe. Radica de nuestras últimas sensaciones que son la efervesencia de lo pasionalmente novedoso, de lo desconocido, casi me atrevería a decir de lo anecdótico. Mariposea, flota y jugetea, pero nunca se posa. No se entrega, cede y queda y entonces es cuando uno se da cuenta, de que Epicuro puede que tuviera razón, y que los placeres momentaneos dejan más vacío que sensaciones palpables. Dejan historias que al aferrarse a ellas, luego uno tambalea por su falta de consistencia. Dejan fogosidades que se extinguen con un soplido. Dejan maniqueísmos que combaten entre la luz y la tiniebla; la falta de racionalidad por la posesión de un ente superior a toda racionalidad humana a quien culpar por ciertos vicios y males. Dejan añicos de algo cuya reconstrución es mucho más compleja por la falta de calma en la deriva de una divulgación que supo a un emebelco muy seductor. Dejan mucha mierda que cuesta barrer. Es cierto. Pero hay veces que uno simplemente tiene que buscar o entregarse a uno mismo, al ajeno, y descubrir(se). Así como lo hizo Henri Lartigue, que captó en un mundo flotante un uno de mayo de 1931 a Golo y Simone volando por el jardín. Por encima del crugido de lo que cae cuando llega el cálido otoño. La hojaresca de dos que se quiseron, que se conocieron, que se besaron, y que exploraron. De dos que se abrieron, tuvieron, amaron y cuidaro. Y que giraron, giraron y siguieron girando sobre sí mismos hasta encontrarse entre ellos y nunca volver atrás. En un eterno amor. En un eterno placer. En una eterna magia. ¿Necesidad de una perpetua duración? Que coño más dará. Intentar ser feliz es jodido, lograrlo es ya rejodido, y que perdure, bueno, pues eso ya lo irá contando el tiempo.
Suena: Adele - One and Only "I dare you to let me be your one and only"
Bite Life
Por cada anuncio malo, hay uno que te inspira. Por cada tarde de biblioteca, hay un descanso donde te mueres de la risa. Por cada rosaleda de un vecino, hay una flor con la que sorprender a tu madre. Por cada minuto perdido en el coche, hay minutos escuchando música de la buena. Por cada vez que lloro, hay lametazos salados ricos por la cara. Por cada enfado, hay luego siempre una reconciliación dulce. Por cada chicle que te jode dar en el alma, hay un pequeño gesto de amor (o simplemente de generosidad). Por cada tanque que se fabrica en el mundo, se fabrican 131 mil peluches. Por cada céntimo gastado al teléfono, hay una noche recordada a base de risas. Por cada quemadura, hay una tarde tostadita tranquilamente al sol. Por cada persona corrupta, hay ocho mil donando sangre. Por cada cosa que se pierde, hay alguien que encuentra algo. Por cada mente brillante muerta, hay un legado que brillara aún más. Por cada lluvia, hay un charco en el que poder brincar. Por cada dolor de cabeza matutino, hay una buena noche por detrás. Por cada afonía, hay un músico que logró hacerte chillar hasta tu máxima capacidad pulmonar. Por cada examen, hay alguna cosa aprendida. Por cada agujeta, hay un polvazo que te hizo temblar. Por cada bolsa de valores que se desploma en el mundo, hay diez versiones de "what a wonderful world". Por cada interés internacional, al menos hay un pueblo que se situa bajo los focos de la agenda mediática y tiene cabida a la salvación. Por cada globo pinchado, hay otro que se estará inflando. Por cada dolor de pies, hay algún baile que te hizo dejar de pensar. Por cada dolor de oído, hay una canción que te hizo querer reventar el ipod. Por cada temeroso vuelo, hay un destino nuevo por conocer. Por cada viaje en autobús, hay alguna sonrisa desconocida regalada. Por cada revolución, hay un espíritu de lucha. Por cada periodista muerto en combate, hay una verdad más cerca de ser desvelada. Por cada hostión, hay algo aprendido. Por cada arañazo, hay un pequeño recuedo. Por cada año cumplido, hay un cúmulo de recuerdos más que almazenar. Por cada paseo en la calle, hay algún olor de pastelería que se te ha cruzado por el camino. Por cada fotografía, hay un instante congelado merecedor de ello. Por cada dictadura derrocada, hay un paso más a la democracia. Por cada nevada, hay un muñeco de nieve con una zanaoria de nariz y piedras de botón. Por cada tarrina de philadelphia, hay un paladar tocando lo exquisito. Por cada sonrojo, hay alguien que logra ruborizas. Por cada fallecimiento, hay alguien que descansa en paz. Por cada resaca, hay un vaso de agua fresca que sabe a gloria. Por cada serie acabada, hay alguien que ya está ingeniando otra. Por cada beso, rejuveneces. Por cada vez que pierde un equipo, hay otro que gana. Por cada científico que diseña un arma, hay un millón de madres haciendo pasteles. Por cada mancha de salsa en una camiseta, hay un rostro de algún manjar. Por cada mordisco, hay una seña de pasión. Por cada persona que dice que todo va a ir a peor, hay cien que está buscando tener un hijo. Por cada generación, hay una historia. Por cada verso de Neruda no leído, hay alguien que se identifica y es capaz de regalarselo a alguien. Por cada cambio, hay una novedad deliciosa. Por cada arruga que sale, hay muchos gestos de felicidad realizados detrás. Por cada muro, hay 200 mil taetes dando la bienvenida.
Suena: Gloria - Van Morrison
Suena: Gloria - Van Morrison
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